El sacro es el hueso central y posterior de la pelvis situado entre los dos ilíacos. Es más o menos triangular y formado por la fusión de 5 vértebras, aún reconocibles.

Su cara anterior es cóncava, en el centro se ve la forma de los cuerpos vertebrales, separados por crestas horizontales, que representan los discos. La parte más alta sobresale por dentro de la pelvis: es el promontorio.
Este se encuentra en el límite posterior entre la pelvis mayor y la menor. A ambos lados, se encuentran los agujeros sacros anteriores, que se prolongan hacia fuera por medio de unas ranuras. De ellos salen las ramas anteriores de los nervios sacros.

La cara superior presenta: en el centro, el platillo sacro (cara superior de la primer vértebra sacra),sobre la que reposa el disco L.5/S.1 y la quinta vértebra lumbar.
Detrás del platillo sacro se encuentra el conducto sacro, que es la continuación del canal raquídeo; y a los lados, los alerones sacros.

La cara posterior es convexa. Desde la línea media hacia fuera y a ambos lados se encuentran: la cresta sacra (fusión de las espinosas), después el canal sacro (fusión de las láminas), a continuación la fusión de las apófisis articulares que forman los tubérculos sacros posteriores e internos, luego los agujeros sacros posteriores, por donde salen las ramas posteriores de los nervios sacros, y finalmente, los tubérculos sacros posteriores externos.
La cara externa es un poco triangular. En ella encontramos una superficie articular en forma de “croissant” un poco convexo: la carilla articular o aurícula del sacro.

El coxis es un pequeño hueso triangular, resultado de la fusión de 3 a 5 vértebras.
Pero que no son reconocibles.
El coxis se articula con el sacro por medio de una superficie de forma oval, y se sostiene por una cápsula y unos ligamentos.