No es lo mismo ser que estar ni es lo mismo yoga que pilates. Sin embargo, todavía hay mucha gente que confunde ambas disciplinas ya que una y otra comparten muchas similitudes.

Yoga significa “unión” en sánscrito, y se refiere a la unión entre cuerpo, mente y espíritu; de la misma manera, Joseph Pilates nombró a su método “Contrology” (Crontología), que se define como la completa coordinación de mente, cuerpo y espíritu. En otras palabras, ambas se enfocan en el ser integral de las personas.
Tanto el yoga como el pilates son prácticas de bajo impacto y se pueden realizar en cualquier lugar, lo único necesario para practicarlas es una colchoneta o esterilla. En el caso de pilates, debe ser un poco más gruesa para los ejercicios en que se rueda sobre la columna vertebral; la de yoga ha de ser antideslizante para lograr el enraizamiento de las posturas de pie, principalmente.

Vistos los puntos en común, que pueden llevar a confusión, toca ver cuáles son las diferencias:

Origen: el yoga es una disciplina milenaria de la India. El pilates es un sistema de entrenamiento creado por Joseph Pilates a principios del siglo XX, quien se basó en el yoga y otras disciplinas, como las artes marciales o el fisicoculturismo para desarrollar su método.
Respiración: en ambos casos este punto es fundamental, pero la forma de practicarla es diferente. En yoga se realiza la respiración abdominal, lo que supone una guía para la mente a la hora de enfocar cada postura, teniendo un efecto más relajante. Y en pilates se emplea la respiración torácica.
Objetivos: aunque en ambas prácticas se logra una corrección postural, elongación muscular y bienestar físico y mental, en pilates los ejercicios están más dirigidos a fortalecer el cuerpo y mejorar el tono muscular; mientras que en el yoga se enfocan en lograr la relajación y paz mental a través de las posturas corporales.
Dinámica de la práctica: en yoga, las posturas se construyen desde los extremos (manos, brazos, pies y piernas) hacia el centro; en pilates ocurre justo lo contrario: las posturas van del centro del cuerpo (powerhouse: abdomen, glúteos y muslos) hacia los extremos.
Enfoque: la práctica de yoga abarca el componente espiritual de la persona a través de las posturas físicas, es un modo de vida, una filosofía; en pilates, el componente mental es tomado como conciencia en el cuerpo, es algo puramente físico, como nos lo recuerdan sus principios: respiración, control, centro, precisión, concentración y fluidez.

¿Qué disciplina es mejor? Se pueden alternar ambas y lograr con las prácticas un conocimiento más completo e íntegro de nuestro cuerpo. La otra opción es probarlas para después elegir la que más se adapte a nuestras necesidades físicas y mentale